Que erguida no se achica en su elegancia
Persevera la obsesión que culmina en silencio
Y es que el amor es sobre todo bien necio
Y a uno lo vuelve víctima del inmenso peso
Que se queda en la falaz ilusión de un beso
La espera a uno lo hace querer dormir
Pero si uno despierta de golpe solo querrá en eso seguir
El deseo y la expectación se alimentan del otro
Y se mantienen a flote como el galope de un potro
Que lleva hasta el cielo al cuerpo y al alma
Y los deja caer sin piedad, sereno y con toda calma
Y los paisajes están quietos y observan mi condena
A tener que vivir en un paraíso pero con pena
Y es que los colores me ciegan en la búsqueda
De la nada que alguna vez tuvo aroma y ceda
De felicidad genuina y de brillante candela
Más sin la ropa adecuada el frío congela
Al borde de la ilusión se asoman las posibilidades
Más la que antes huía hoy parece llena de bondades
Cada paso hacia adelante invierte el sentido y me aleja
La oscuridad me hace perderme y así me deja
Y en la distancia, en la infinita distancia
Fuiste un espejismo producto de mi demencia