Todas las puertas están cerradas. Pero es porque no tengo la llave, y quizás nunca la tendré. Es porque forzándolas no lograré entrar jamás.
Ya me aburrí. Me aburrí de dar vueltas en el pasado. En los sueños y los recuerdos de un tiempo que fue distinto. Y es que soy tan débil que de algo tengo que aferrarme.
Fue todo una ilusión. Pero las decisiones ya están tomadas, y el camino a medias. Pero el impulso se acabó. La energía también. Y espero así, que las ilusiones también.
No se hacia donde ir. Realmente solo quiero desaparecer.
Desaparecer de este mundo.
Desaparecer de este cuerpo.
De esta mente.
Y huir.
De los sentimientos. De la frustración. De la agonía.
Siento que estoy cerca del fondo, pero sigo y sigo cayendo.
¿Cuál es la gracia? ¿Dónde termina esto?
¿Cuando voy a poder empezar a ser feliz de nuevo?