lunes, 27 de marzo de 2017

Ahora me doy cuenta. De eso y de muchas otras cosas.
Todas las puertas están cerradas. Pero es porque no tengo la llave, y quizás nunca la tendré. Es porque forzándolas no lograré entrar jamás. 

Ya me aburrí. Me aburrí de dar vueltas en el pasado. En los sueños y los recuerdos de un tiempo que fue distinto. Y es que soy tan débil que de algo tengo que aferrarme.

Fue todo una ilusión. Pero las decisiones ya están tomadas, y el camino a medias. Pero el impulso se acabó. La energía también. Y espero así, que las ilusiones también.

No se hacia donde ir. Realmente solo quiero desaparecer.
Desaparecer de este mundo.
Desaparecer de este cuerpo.
De esta mente.

Y huir.

De los sentimientos. De la frustración. De la agonía.

Siento que estoy cerca del fondo, pero sigo y sigo cayendo.
¿Cuál es la gracia? ¿Dónde termina esto?

¿Cuando voy a poder empezar a ser feliz de nuevo?

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