Han pasado tres años desde que no hacía la combinación de música experimental con escribir; en ese tiempo era todo tan descontrolado, primera impresión de lo que puede ser una de las emociones pasajeras más fascinantes que he encontrado. Pareciera que el tiempo es preciso y no hay forma de que la fantasía se acabe, aunque pasen horas, días y noches, venga y se vaya gente o sucedan catástrofes y milagros. Se crea una atmósfera tan interna, que sabes que no eres especial, pero no estás conciente de ello. La mente se expande y se contrae, quiere diferenciarse, pero ahí radica el esfuerzo en vano por sentir pasión de adolescente atípico. Pero de todos modos, puedo asegurar que es pasión, una pasión muy fugaz, pero mi esfera, o cuadrado o lo que quiera, me acoje con una engañosa mentira que es la del conformismo. La música y la escritura por separado son artes, pero ¿Habría una palabra para describir lo que es una mezcla de ellas?. Pienso que sí, pienso que se llama precisamente emoción, ese maremoto mental de ideas y de visiones que probablemente solo se encuentren en estados no lúcidos, pero que a través del arte, de la emoción (y no sentimiento, porque este dura y ni se percibe), podemos gozarlo, aunque sea un engaño, una falacia, una droga para la conciencia.
Y qué sería de un maldito relato adolescente si no hablara del amor, de ese amor especial, que uno dice que es único, que lo hace ser el mesías de su propio destino, de ese amor que no tiene una identidad: sólo la identidad del Ella. Pero no puedo ponerme a criticar lo que mi cerebro me dice, aunque sea una mierda repetida y errónea, porque yo también quizás tenga un Ella. No, no quizás, tengo un Ella que le da impulsos a los sentimientos, los agita y los hace bailar como en una canción. Pero una canción lenta, una canción de largas estrofas y un coro que se mezcla con el resto de la estructura. Una canción cuyo clímax no llega nunca, una canción que se vuelve progresiva y que pide que se le escuche muy detenidamente para entenderla. Pero creo que es una canción bastante popular, una canción que tiene versiones muy cortas, con gente que la escucha una y otra vez, y con gente que nunca la ha escuchado, con gente que se niega a hacerlo, gente que la busca y no la encuentra, gente que no la entiende. Es una canción que algunos se avergüenzan de escuchar, y otros, la cantan para que todos los escuchen. Una canción que le da ritmo y armonía a la vida. Una obra maestra que se llama Amor.
Porque sentir Amor es un arte (no puedo creer que haya llegado a esa frase, nisiquiera leí ese condenado libro), y yo no sé mucho de ese arte, no sé las diferencias entre mucho y poco, entre posible e imposible, porque me puede gustar, o puedo amar, pero no sé a cuál de las dos me refiero en cada ocasión. Quizás es un deseo o una emoción pasajera también, pero muy bien alimentada que la hace durar. Pero ya no me importa, las maripositas en el estómago están igual y cada vez aletean más fuerte. Ella es lo que me hace tener ganas de caminar fuera de esta burbuja, me temo que si ella se va, el tiempo empezará a aumentar su velocidad, y mi vida a detener sus situaciones. Porque vivimos en una batalla contra los problemas, y siento que acabo de encontrar un campo de fuerza que me ocultará de ellos, pero que para existir, necesitan de una razón, osea, adivinen... Ella. La querida chica-combustible debe tener otra realidad; debe tener pensamientos antagonístas a los míos, pero qué más da, si al fin y al cabo, todos somos libres de pensar lo que sea, las veces que queramos, cuando queramos y donde queramos. Aunque pensar 'lo que sea' signifique repetir la misma historia de cada mente que sienta Amor, aunque sea un engaño que todos sabemos que no es más que eso. Somos solo puntos en el cielo que aunque iluminemos a muchos otros, jamás podremos iluminarnos a nosotros mismos. Vernos con claridad y borrar toda la oscuridad que nos hace ser sólo patéticos humanos cegados por las emociones fugaces, tan fugaces que encandilan la realidad y nos hacen ver imágenes que quisieramos que fueran, pero no pueden ser.
Pero por eso mismo engordarnos con mentiras y estados de alucinación de cuerpo y alma tiene su lado bueno. ¿Qué importa aparentar algo si todos saben que el Amor se carcome a la realidad? Pero todo lo que he dicho, es algo que se puede dominar según entiendo. Separar el amor, convertirlo en realidad. Para eso se necesita tiempo, y siempre diré que el mejor estado, aunque no conozca el resto, es el de cuando se es engañado, mareado y cegado por el nuevo Amor, el nuevo Ella.
Entonces, ¿Hay alguna combinación mejor que la de arte + arte + arte? ¿la de escuchar música que extorsione la mente, escribir cosas que a nadie le importen y estar cegado por el Amor? Probablemente mientras más se adorne la burbuja, más comodidad va a haber, y más adictivo se va a hacer; es parte de la mejor mentira que he sentido en tres años, aunque necesitaré cegarme por el resto de mi vida si quiero tener alguna razón para dejar todo irse.
That's what you get when you let your heart win.
ResponderEliminarW-hooooaa (8)
Aaah terrible paramorexcore |: !
Uyuyuuuy sorry yo sabía que no tenía que comentar por que según mi estado de ánimo escribiría cualquier...cosa x: !
pero sdhkasjdfkj señor lata de tomate 8'| Yo te comento cuando hablemos, cuando te mejores lo cual espero que sea pronto ;_; ..pero igual, si quieres que te comente enserio acá me dices que uno nunca sabe :x
y y ...encontraré las esferas del dragón xdd
pero para pedir que me crezca el pelo |x aaah no no xdd...igual ...si te mejoras .. (a)
Ah, te diré algo enserio por aquí...
ResponderEliminarEspero ansiosa que sigas escribiendo.